Sumaj Punchay: ‘El 100% de las y los voluntarios quiere volver a desarrollar el rol de observador electoral’

Limbert Limachi, director de Sumaj Punchay, junto a tres miembros del equipo, en Sucre.

Sumaj Punchay es una Organización No Gubernamental (ONG) sin fines de lucro cuyo accionar está orientado a los sectores sociales marginados y vulnerables del Estado Plurinacional de Bolivia, promoviendo la activa participación de la población como gestora de su desarrollo.

Sumaj Punchay, que traducido del quechua significa “hacía días mejores” es una de las 16 Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) que se alió a la iniciativa de observación electoral ciudadana Observa Bolivia, siendo su campo de acción el departamento de Chuquisaca.

El 18 de octubre, con el apoyo de 2.032 observadoras y observadores voluntarias y voluntarios, las 16 OSC examinaron de manera cualitativa la calidad de la jornada electoral bajo los principios de imparcialidad e independencia. La misión fue desarrollada en 1.133 mesas de sufragio de una muestra aleatoria, tanto en zonas rurales (55%) como urbanas (45%) del territorio nacional.

En esta entrevista, Limbert Limachi, director de Sumaj Punchay, explica qué les motivó a formar parte de la iniciativa, cuál fue el camino recorrido, cómo fue la experiencia y los aprendizajes que ésta les dejó.

  • ¿Cómo se produjo la alianza entre Sumaj Punchay y Observa Bolivia?, ¿qué las y los motivó a ser parte de la iniciativa?
  • IDEA internacional nos hace la invitación por nuestra experiencia de trabajo con OXFAM, en el marco de la convocatoria lanzada por Observa Bolivia. Con mucho gusto y grandes expectativas aceptamos ser parte de la iniciativa.
    Al ser una institución de desarrollo orientada a la implementación de proyectos productivos y sociales, Sumaj Punchay quiso ser parte de un proceso eleccionario como miembros de esta iniciativa, a fin de constituirse en los ojos y las miradas desde la sociedad civil organizada en las elecciones generales, precedidas por los hechos ya conocidos y un ambiente de mucha desconfianza. También nos motivó el trabajar con voluntarios y voluntarias de áreas urbanas y rurales en este proceso, deseábamos conocer la respuesta de la sociedad civil a este llamado diferente al cual estábamos acostumbrados.
  • ¿Cómo fue el proceso de reclutamiento y capacitación?, ¿hubo dificultades para sumar gente?
  • La principal estrategia para la convocatoria se realizó en agosto y parte de septiembre. Como institución, se optó por realizar publicaciones en la red social Facebook, (grupos chuquisaqueños, grupos de compra y venta y grupos de jóvenes universitarios); para ello se socializó un formulario de postulación, con la información más relevantes acerca de la iniciativa Observa Bolivia, a fin de que las personas interesadas puedan registrarse.
    Como segunda estrategia se utilizó la herramienta de mensajería instantánea más utilizada, el WhatsApp, en la que se posteó un afiche digital acompañado de un cometario más explicativo. También se incluyeron enlaces generados vía WhatsApp por parte de las reclutadoras, con un mensaje prediseñado para solicitar más información, el cual fue compartido en grupos de jóvenes universitarios, grupos de comunicadores barriales de la ciudad de Sucre, grupos del magisterio urbano y por último, pero no menos importante, en grupos de delivery’s: De igual manera, se recurrió a las relaciones intrafamiliares e interfamiliares, que cada reclutadora poseía con el fin de crear una cadena de estados para tener mayor alcance; por otro lado, se realizó el trabajo de relaciones públicas con todos los contactos que se agendaba.
    Como última estrategia se tomó en cuenta el trabajo de campo, realizando visitas a los recintos electorales; este trabajo consistió en el pegado de afiches en los postes cercanos a cada recinto, también se optó por la comunicación persuasiva con personas que se encontraban cerca del lugar, asimismo se logró captar a más personas mediante las tiendas de barrio de cada zona.
    En la selección final de las y los voluntarios se priorizó a aquellos postulantes que emitían su voto en el mismo recinto asignado como muestra.
  • ¿Qué retos representó la pandemia para el desarrollo de la iniciativa?
    Desde nuestra perspectiva, el mayor reto fue motivar a las y los voluntarios para desarrollar el trabajo de observadoras y observadores. Temíamos muchas bajas por miedo a la pandemia, pero la sensibilización sobre el rol del voluntario en las Elecciones Generales y el compromiso de acompañamiento en todo momento fueron importantes para no sufrir deserciones. Adecuamos nuestra metodología de capacitación y la realizamos de manera virtual en dos convocatorias grandes, con reforzamientos también realizados de manera virtual, por lo general vía WhatsApp.
  • ¿Cuáles son resultados de la experiencia con las poblaciones de las zonas donde intervienen?, ¿qué expectativas tenían y qué piensan ahora?
  • De manera general, el rol de las y los observadores fue bien recibido por parte de las y los electores, jurados y juradas, delegados y delgadas y la Policía; en la mayoría de los recintos tuvimos que explicar los alcances de la misión.
    Desde la perspectiva de las y los voluntarios, todos valoran la importancia de ser observador electoral, porque aprendieron el proceso eleccionario, desde la apertura de una mesa hasta el escrutinio de los votos, resaltando la importancia de hacer seguimiento a los derechos de los electores durante la jornada. El 100% de las y los voluntarios quieren volver a desarrollar este rol, consideran que su aporte es importante porque pueden testificar los acontecimientos de una elección.
  • ¿Cuánto y cómo aporta esta experiencia al ejercicio de los derechos humanos y electorales, y a la democracia?
  • Al ser los ojos de la población, consideramos que es iniciativa vela por el derecho al voto, que el sufragio está más protegido, y la población en general puede tener la seguridad de que al ejercer este derecho va a ser respetado y tendrá la atención de las autoridades del TSE. En la medida en que se tenga mayor cantidad de miradas locales al proceso eleccionario, transparentamos este proceso democrático, disminuyendo la idea de fraude.
  • ¿Cuáles diría que son los logros y las dificultades de esta misión?

Entre los aspectos positivos podemos destacar: 

  • El soporte brindado de IDEA Internacional, fue muy importante para visibilizar el trabajo de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) y el rol del voluntario observador.
  • La receptibilidad de parte del TED Chuquisaca, mostrando total predisposición de apoyo a la iniciativa.
  • Durante la jornada electoral, la mayoría de los actores, es decir juradas, jurados, Policía y delegados y delgadas, aceptaron a nuestros voluntarios, generando confianza sobre su rol.
  • La planificación interna fue importante para que los resultados logrados como OSC participante de la plataforma Observa Bolivia sea un éxito.
  • De manera general consideramos que las y los observadores tuvieron aceptación, ya que muchas personas que fueron a emitir su voto se acercaron a consultar a qué organización representaban y qué hacían, y la respuesta de ser observadores locales fue muy bien recibida.

En cuanto a lo negativo y que aún se debe superar:

  • La información acerca del rol de la iniciativa Observa Bolivia no llegó a todas y todos los notarios y jurados electorales en el área rural, generando incertidumbre en las y los voluntarios.
  • El tiempo es un factor que jugó en contra ya que demoró el arribo de algunos materiales, por ejemplo, de una parte de las credenciales y de otros recursos, que afectaron a la organización logística como OSC.
  • Entre los reclutados hay quienes no comprenden el trabajo de voluntariado en este rol, más allá de haber incidido al respecto en los talleres de capacitación percibimos que esperan alguna retribución económica.
  • La pandemia del COVID-19 afectó a la metodología de capacitación presencial, había limitaciones a través de las herramientas virtuales, por lo que se tuvieron que realizar capacitaciones individuales repetitivas por llamadas.

Observa Bolivia cuenta con el apoyo de la Unión Europea (UE), la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID) e IDEA Internacional.