El TSE rediseñó toda la cadena de custodia del voto para reforzarla

Para que la población retome la confianza en cada paso del ciclo electoral, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) rediseñó toda la cadena de custodia de los materiales electorales, y renovó los sistemas informáticos para el recuento de votos.

La revisión de estos procesos se efectuó tomando en cuenta las observaciones de la auditoría realizada por la Organización de los Estados Americanos (OEA) al polémico proceso electoral del 20 de octubre de 2019, que derivó en la anulación de esas elecciones y en la convocatoria a nuevos comicios.

La cadena de custodia se refiere a las medidas de seguridad aplicadas al traslado y resguardo de los materiales contenidos en la maleta electoral, entre ellos las papeletas de sufragio, y de las actas de escrutinio, entre otros.

Estas tareas se ejecutan incluso desde el diseño de la boleta electoral, pasando por la entrega de los proveedores al Centro de Operaciones Logísticas (COL) —bajo dependencia del Tribunal Supremo Electoral (TSE)—, hasta su traslado a los Centros Departamentales de Logística (CDL), que estarán ubicados en los Tribunales Electorales Departamentales (TED), y que a su vez estarán encargados de distribuir los materiales electorales a los recintos de votación en coordinación con los notarios.

Pero la cadena no termina sino hasta concluida la jornada electoral, cuando los notarios devuelven a los CDL los sobres con las actas de escrutinio y el material sobrante.

En cada paso se elevarán y aplicarán, según el caso, actas de entrega y devolución, precintos de seguridad y protocolos de seguridad sanitaria para prevenir el COVID-19, además de sistemas de monitoreo a todos los procesos en sí mismos.

En cada fase intervienen como custodios funcionarios del Órgano Electoral Plurinacional (OEP), policías y militares.

Este trabajo se realizará antes, durante y después de la jornada del 18 de octubre, según información del OEP.